
Panamá papers es la consecuencia de la infiltración de la información del bufete de abogados radicado en Panamá Mosack Fonseca a desatado escándalos a nivel mundial, y ha dejado mal vista a las compañías offshore radicadas en paraísos fiscales, de las cuales personalidades del sector político, económico, deportivo y artístico han salido a la luz pública de beneficiarse de dichas compañías para la «evasión de impuestos» en sus países de residencia.
Sin embargo el solo hecho de ser dueño o accionista de una empresa offshore no significa como tal una conducta ilícita o delictiva, en el mundo existen jurisdicciones de nula o baja tributación con el objetivo de atraer inversión extranjera, adicionalmente se les garantiza un régimen de secreto bancario y fiscal, entre otros varios beneficios de constitución y administración de dichas compañías, a estas jurisdicciones se les denomina «paraísos fiscales»; es decir, un paraíso fiscal “Es una jurisdicción que ofrece beneficios fiscales para atraer capitales e inversiones extranjeras, caracterizándose por su baja o nula tributación, ofreciendo facilidades para su constitución y funcionamiento (Walfred Corado)”, los cuales son lícitos, siempre y cuando su uso u obtención de beneficios no provengan de delitos como: Defraudación fiscal, contrabando, lavado de dinero, narcotráfico u otros; y aunque les cause asombro USA uno de los principales en el combate a los paraísos fiscales y el blanqueo de capitales, cuenta con territorios de baja o nula imposición como: Nevada, Wyoming, Dakota del Sur.
Guatemala tampoco se escapa de ser un paraíso fiscal, en virtud que ofrece beneficios fiscales a sectores específicos y mantiene el secreto bancario a la fecha, y es que anteriormente fomentaba la inversión extranjera por medio de las maquilas y zonas francas, ahora con la ley emergente para la conservación del empleo otorga beneficios fiscales a empresas del sector textil y call center.
El ser propietario de una empresa Offshore no es ilegal, si las rentas obtenidas por estas empresas son declaradas en el país de la residencia del accionista y efectuarse el pago de impuestos, si aplicare un régimen impositivo por esas operaciones.
La mayoría de veces, el objetivo de crear y utilizar una empresa offshore, no es ocultar ingresos, aparentar una actividad económica superficial o evadir impuestos, sino la protección y blindaje del patrimonio de las personas, o bien generar mayores réditos económicos.
El actuar de forma ilegal de estas compañías, se presenta cuando la persona decide ocultar las rentas y no declararlas en sus respectivos países de residencia, incurriendo en estos casos en posibles «delitos tributarios».