La Carga Tributaria

La carga tributaria es la relación que existe entre el impuesto sobre la renta [por ejemplo] que paga un contribuyente y el total de ingresos netos de este (ingresos brutos menos ingresos exentos y no afectos).

Supongamos que un contribuyente, en el periodo de liquidación definitiva anual del ISR del 2010, tuvo un impuesto a pagar de de Q75,000.00 y obtuvo unos ingresos netos o gravables de Q3,575,000.00. Para determinar la carga tributaria aplicamos el siguiente procedimiento: 75,000.00/3,575,000.00 = 0.021 * 100= 2.10%

Este indicador es importante para determinar que tan elevada es la contribución tributaria de las empresas y demás contribuyentes, indicador que puede servir de base para futuras fiscalizaciones.

La carga tributaria no es la misma en todos los sectores, puesto que algunos tienen beneficios tributarios, y otros, por tener costos y deducciones más elevados, pueden pagar un menor impuesto aunque sus ingresos sean elevados; es por ello que este indicador es de vital importancia a la hora de sectorizar posibles alivios o agravamientos tributarios.

Esto desde el punto de vista individual de cada contribuyente, puesto que la carga tributaria también se determina respecto a la economía global de cada país, caso en el cual corresponde a la relación resultante entre los ingresos fiscales frente al producto interno bruto del país.

En el caso individual, se puede determinar la carga tributaria que representa cada uno de los muchos impuestos a que están sometidos los contribuyentes, o se puede determinar globalmente. Recordemos que existen varios impuestos como sobre la renta, al valor agregado, de solidaridad, etc.

En el caso de la carga tributaria de un país, por lo general se toma como base el recaudo total de los diferentes impuestos, puesto que la referencia es el total de ingresos fiscales que percibe el país.

Por el alto nivel impositivo que presenta nuestro país, algunas empresas, en busca de disminuir los montos pagados por impuestos recurren a la elusión y en el peor de los casos a la evasión tributaria.

Debido a estos, las empresas presentan un alto riesgo de ser objeto de investigación y posibles sanciones por parte de la administración tributaria, entidad que en los últimos años ha realizado una gran inversión en tecnología que le permite realizar un control casi total de sus contribuyentes lo que hace muy difícil que una empresa logre disminuir sus impuestos mediante maniobras fraudulentas o no muy ortodoxas, sin que sea fiscalizado por la administración tributaria.

En vista que el remedio puede resultar más costoso que la enfermedad, ya que si una empresa durante un periodo gravable mediante actos fraudulentos o desfigurados logra disminuir el pago de sus impuestos, es muy posible que en el futuro su declaración sea revisada y corregida, teniendo como consecuencia que pagar el impuesto omitido, mas multa, intereses, mora y otros recargos, se ha convertido en objetivo de algunas empresas la realización de una auditoria tributaria con el fin de identificar las posibles irregularidades o comportamientos no adecuados en relación con impuestos, para tomar medidas correctivas antes que ese descubrimiento lo realice la administración tributaria, porque en tal caso el costo sería alto.

De modo pues, que el objetivo de una auditoria tributaria es brindarle la tranquilidad a las directivas de la empresa de que el manejo que se le han dado a sus impuestos es el correcto y que no tendrá ningún problema legal o penal.

Son variadas las maniobras que las empresas utilizan para disminuir su impuesto a pagar, entre estas se tienen las que buscan omitir u ocultar ingresos y las que su objetivo es incrementar los costos y las deducciones.

En teoría es relativamente fácil ocultar ingresos, pero como casi todos los contribuyentes están obligados a declarar, los que le compran a la empresa si los declaran, es decir que declaran como costos o gastos la ventas que la empresa realice, por lo que al hacer cruce de información le resulta muy sencillo a la administración tributaria determinar que personas o empresas están declarando o no todos sus ingresos. Esto mismo se aplica para cada una de las muchas formas de omitir ingresos o incluir costos y deducciones inexistentes.

Generalmente la elusión o evasión es política de la empresa por lo que una auditoria no es determinante para identificar la situación de la empresa, pero cuando los hechos que configuran la elusión o evasión no son política de esta, sino producto de errores, de malas prácticas contables o de decisiones del personal o mandos medios y bajos de las empresas, si se requiere de la auditoria tributaria con el fin de identificar cualquier conducta que puede generarle problemas a la empresa en un futuro.

Para el caso anterior se debe aplicar un programa de auditoría como cualquier otro, por lo que aquí no se profundizara sobre el tema de la auditoria como tal. Lo que aquí se pretende ofrecer son unas herramientas que permitan identificar las posibles conductas incorrectas y posibles indicios de evasión y elusión.

Para esto existen una serie de indicadores que como los indicadores financieros logran una visión sobre la situación real y el comportamiento de la empresa, que en este caso será el comportamiento tributario.

Entre los indicadores más importantes existen:

Tasa efectiva de contribución.

Nos indica el nivel de contribución de la empresa, esta siempre sera la tasa del impuesto, sin embargo esta puede variar mas o menos, es decir variara conforme las rentas extentas, rentas no afectas y los costos y gasto no deducibles.

Se calcula dividiendo el impuesto a pagar entre la utilidad contable.

Y si queremos saber la tasa del impuesto en relación a los ingresos, se calcula dividiendo el impuesto a pagar entre los ingresos gravables.

Relación impuesto sobre renta liquida gravable.

Este indicador los que permite es determinar si hubo o no un error aritmético que es una de las causas de sanción.
Se calcula dividiendo impuesto sobre la renta determinado entre la renta imponible, lo cual tiene que ser igual a la tarifa del impuesto sobre la renta.

Absorción del nivel de ingresos por las cargas de la operación.

Indica la eficiencia operativa de la empresa.

Se calcula dividiendo el total de deducciones (Costos + gastos deducibles) entre los ingresos netos o gravables.

Rotación o relación costo de ventas-ingresos.

Indica el comportamiento de los márgenes de operación los que posteriormente se compara con otras empresas del mismo sector económico.

Se calcula dividiendo los costos de venta entre los ingresos gravables.

Relación deducciones-ingresos.
Representa la proporción de deducciones diferentes al costo de ventas o producción frente a las ventas o ingresos.
Se calcula dividiendo las deducciones entre los ingresos gravables, este indicador también es comparado con contribuyentes del mismo sector.

Relación salarios-prestaciones-ingresos.

Busca determinar el nivel de contribución o aportes tanto en seguridad social como en parafiscalidad, lo que es comparado con contribuyentes del mismo sector. Esto es importante en la medida en que los gastos de nomina son deducibles siempre y cuando se acredite el pago del IGSS.
Para calcularlo se dividen los sueldos y salarios y prestaciones entre los ingresos netos o gravables.

Relación descuentos tributarios-impuesto sobre la renta.
Determina la proporción o utilización de los descuentos tributarios, en la medida que el indicador sea mayor, existe mayor riesgo de ser fiscalizado.

En este punto es importante tener en cuenta las limitaciones que tienen los pocos descuentos tributarios que aún quedan.

Para calcularlo se dividen los descuentos tributarios entre el impuesto sobre la renta.

Estos son algunos de los indicadores tributarios que se deben evaluar a la hora de medir el riesgo de ser visitados por la administración tributaria.

Es importante igualmente determinar la relación que existe en entre ingresos, compras y retenciones en la fuente. Entre ventas, compras e IVA, ya que esto puede dar un indicio comportamientos anormales.

No resulta de más, hacer un análisis comparativo de las declaraciones tributarias de los últimos periodos, mediante un análisis horizontal para hallar las variaciones y compararlas con el comportamiento financiero de la empresa, ya que los impuestos en teoría deben aumentar o disminuir en la misma proporción que lo hagan los ingresos de la empresa, teniendo en cuenta claro está, el comportamiento de los costos y las deducciones.

Una auditoria tributaria es el primer paso para normalizar la situación contributiva de una empresa; el segundo paso es la planeación estratégica tributaria, con lo que se consigue una disminución de la carga impositiva sin recurrir a actos fraudulentos o dudosos que le conlleven dificultades posteriores a la empresa.

Es importante tener en cuenta que los contribuyentes son libres de adecuar sus asuntos económicos y financieros de la forma más beneficiosa u oportuna a sus intereses en una economía de opción, y sin ocultar la realidad de los hechos o de manera artificiosa se pretenda beneficiar para eliminar, reducir o demorar el cumplimiento de sus obligaciones tributarias.

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